Pantuque vivía en la calle de 7 de la mañana a 22:00 horas

Los testigos refieren que el shar pei era muy agresivo, informaron sobre otros casos en los que éste atacó a otras personas. Algunos esperan que “no regrese”.

Los vecinos de la zona Gran Poder cuentan por separado que Pantuque, el perro que hoy es el centro de una polémica legal por haber atacado en agosto  a un niño y a su madre,  era “dueño de la calle Julio Tapia”, debido a que su propietaria lo sacaba de su domicilio y lo dejaba en esa vía desde las 7:00 hasta las 22:00 horas todos los días.
 Aquellos que forzosamente tenían que pasar por el lugar fueron víctimas de jalones, mordeduras y varias heridas.
“Todo el tiempo está en la calle, su dueña lo saca desde las siete de la mañana hasta las 10 de la noche, a veces lo deja la noche entera ahí afuera; no tiene correa, siempre está ahí, tenemos miedo hasta de salir”, afirma doña Rosmery, quien teme por su hija, que casi tiene la misma edad del niño atacado por el can.
Ella cuenta que cuando no tenía garaje en su casa tuvo que dormir dentro de su minibús estacionado en la calle para evitar que roben su vehículo, por lo que pudo comprobar que Pantuque varias veces durmió en la calle.
Otra vecina, doña María asegura que la dueña del perro, Claudia Alarcón, lo sacaba de su domicilio muy temprano junto con su bañador de comida. “Día, tarde y noche ese perro para en la calle molestando a la  gente; ni comía a veces, la señora ahora recién reclama: ‘mi wawa diciendo’”, manifiesta.
Victoria, otra vecina, recuerda que había un vecino de la tercera edad que por compasión le invitaba comida a Pantuque, y éste después de comer se dormía, así que  aprovechaba ese momento para pasar presuroso por el lugar, antes de que despierte. “Siempre quise encontrarle a la dueña de casa para pedirle que ya no saque a su perro, porque nos agrede, pero nunca la encontré”, agrega.
José, un muchacho que vive más arriba de la casa del can, confiesa tener miedo de salir de casa y que antes de hacerlo se percata de que el animal no esté cerca. “En la calle sabe estar todos los días, salta a las personas, molesta, me da miedo pasar por ahí”, añade.
“Es bien agresivo”, “siempre está en la calle sin correa”, “a todos nos ha intentado morder”, “a una niña le ha arrastrado dos metros hacia abajo”, “le ha saltado a una chica que iba en moto”, “tenemos miedo de que regrese a la zona”, son las frases que vierten los vecinos, consultados sobre la conducta de Pantuque.
 Los pocos testigos del ataque al niño y luego a su madre  cuentan muy preocupados que el animal saltó sobre el menor y lo arrastró  tres metros provocándole graves heridas.
Se preguntó a los vecinos qué  sabían del can, la mayoría no tiene una opinión favorable . “Mordía a todos los vecinos, nos veía y saltaba nomás, nos agarraba del pantalón, de las polleras, de lo que podía. Tenemos miedo de andar”, dijo doña María.
La gente recuerda que el año pasado Pantuque mordió a una niña que pasaba por la calle para entrar a su casa. “Le saltó y la arrastró casi dos metros, le ha hecho gritar harto a la niñita”, cuenta Victoria.
Hay otro caso en el que una señora de pollera  caminaba al inicio de la calle cuando  vino el can y empezó a morderle de la pollera. “Un borrachito que duerme por acá la defendió, pero la dueña del perro a ellos nomás les ha reñido”, añade Rosmery.
Otro vecino, don Ramiro, recordó que una joven en motocicleta fue víctima del shar phei.  “Estaba en su moto, el perro ha saltado contra ella y le ha volteado con moto y todo, le ha mordido”, agrega.
 Un vecino que prefiere el anonimato añade que el día que la Policía vino por Pantuque, éste mordió sin piedad a otro perro con correa que caminaba junto a su dueño.
El shar pei  se encuentra en Zoonosis, dependiente de la Alcaldía, por ser reincidente en el caso de mordedura a personas, mientras tanto, los vecinos de la calle Julio Tapia manifiestan su tranquilidad ante la ausencia del can. “No queremos que  regrese”, afirman.
 No obstante, antes de Pantuque, Claudia A. tenía otro perro, que incluso llegó a ser más agresivo que el shar pei, era de pelo color café y mestizo. “Ese sí nos mordía a todos los vecinos, también paraba en la calle”, coinciden en sus testimonios.
Cuentan que ese otro can criollo atacó a uno de los vecinos y que le dejó heridas de consideración, el afectado iba a oficializar la denuncia, pero al día siguiente el perro café ya no estaba. “Parece que sus dueños lo han hecho dormir”, comentan los vecinos.
Doña María señala que existe  otra perra negra y sus cachorros, todos de raza shar pei,  dentro de la casa de Alarcón. “También es agresiva, pero ella sólo sale hasta la puerta”, dice.

Informe edil señala que el shar pei es agresivo

Página Siete  / La Paz
“En base a la observación realizada y la versión de los funcionarios de la Unidad que realiza el control del can, se establece que la mascota es de temperamento agresivo, no dejando incluso abrir la puerta del canil para que la encargada de alimentación le proporcione su comida y agua, situación que fue informada para tomar los recaudos del caso y evitar su manipuleo, resguardando la integridad física y salud del personal de la Unidad”, se lee en un  informe de la Alcaldía de La Paz  al que Página Siete tuvo acceso.
Este documento fue enviado por la Unidad de Atención Integral de Animales, dependiente de la Alcaldía, a requerimiento del Ministerio Público, en el caso de la propietaria de Pantuque. El informe tiene todos los datos del can de tres años y tres meses de edad, donde también se lee que “se tienen varias denuncias verbales de agresión de esta mascota”.
Nadie tiene acceso al canil donde se encuentra el shar pei, los funcionarios del lugar se limitan a decir que el perro es reacio al resto de la gente.
No obstante, la Unidad también informó que “para realizar la técnica de inmunofluorescencia debe realizarse el sacrificio humanitario de la mascota, puesto que este estudio se lo realiza únicamente en el tejido cerebral, debiendo muestrear el mismo con el can únicamente sin vida, no existiendo otro tipo de estudio laboratorial en vivo por el cual pueda determinarse que el can pueda estar infectado con el virus de la rabia”, se lee en el documento.
El destino del can
El fiscal Javier Flores aclaró que como Fiscalía sólo puede  llevar caso contra las personas y no así contra animales, porque es competencia del municipio. “Se solicita informes a diferentes instituciones, este requerimiento se ha solicitado a Zoonosis y ha entregado la respuesta, no podemos decidir sobre el animal”.
Por otro lado, informó que hay dos casos más del mismo can contra otras personas. “Existen dos personas más que se han sumado a esta denuncia porque habrían sido sujetos de agresión”, afirmó el fiscal.
Sobre la ampliación de la denuncia en grado de complicidad contra la pareja de la dueña de Pantuque, Miguel Ángel P., por amenazas contra la familia agredida, la autoridad se limitó a decir que se encuentra en pleno proceso de investigación.