Mujer Vivío 10 años en un infierno rogando por su vida

Hilda (nombre ficticio) durante diez años vivió un infierno a manos de su exconcubino, quien estuvo a punto a matarla. La golpiza que le dio la dejó postrada en una cama de hospital con severas lesiones que con el tiempo cicatrizaron, pero en su mente aún persiste el miedo por aquella vida de violencia que le toco vivir.

Ella actualmente tiene 35 años, hace diez conoció al hombre que pensó sería el amor de su vida, pero nunca imaginó que se convertiría en su verdugo. Durante los primeros años todo iba bien en la relación, fruto de ello nació su primer hijo.

Con el paso del tiempo, el hombre cambio rotundamente y se volvió violento, todo era motivo para insultar y agredir a su pareja, que casi todos los días andaba con los ojos amoratados y para camuflar los golpes usaba una gorra y su cabello.

El entorno familiar de la mujer le decía que se alejará de él, pero ella se negaba debido a que era constantemente amenazada, el malvado hombre le decía que si lo denunciaba le quitaría a su hijo y nunca más lo volvería a ver.

La mujer recuerda que en una oportunidad su expareja llegó en estado de ebriedad y por el simple hecho de tardar un poco en servirle la comida recibió una brutal paliza. El hombre la agarró con golpes de puño al extremó de hacerla caer al piso y luego la pateo; para rematar, tomó un palo de escoba y la flageló. En ese momento, la víctima lo único que imploraba era por su vida y la de su hijo.

Fueron diez años de total sufrimiento como ella cuenta. El pasado mes de septiembre terminó en el hospital luego de recibir nuevamente una brutal golpiza de parte de su expareja, en esta oportunidad el motivo fue negarse a tener relaciones sexuales con él.

“La última vez que me golpeó tuve miedo de morir porque se puso como loco, me empezó a golpear frente a mi hijo”, relató la víctima.

Fue tan violenta la golpiza que estuvo casi una semana internada en el hospital y ahí fue donde contó la pesadilla que vivía a una enferma, quien posteriormente denuncio el hecho. Tras conocer el caso, autoridades ordenaron la detención del agresor, identificado como Wilder S.

 

El relato de una víctima de maltrato

OTRO CALVARIO Tras la detención de su agresor, la víctima pensó que su calvario había acabado; pero no fue así, ya que en el proceso penal vivió otra pesadilla. La familia de su expareja la insultaba y amenazaba con hacerle daño. Audiencia tras audiencia era la misma cosa y lo peor era que cuando veía a su agresor, esté le sonreía de manera sínica.

1 APUNTE Ahora la mujer trabaja en una empresa de envases plásticos para sostener a su hijo.