El MAS aprovecha octubre negro para atacar a Carlos Mesa

Raúl García Linera, hermano del vicepresidente, dijo que Carlos Mesa representa los intereses de la clase política desplazada y por eso tiene apoyo como candidato

A 14 años de la renuncia y fuga de Gonzalo Sánchez de Lozada y del juramento, en horas de la noche, de Carlos Mesa, las autoridades de Gobierno y los dirigentes del MAS atacaron con todo al expresidente y le recordaron el papel que cumplía como compañero de fórmula de Gonzalo Sánchez de Lozada y le exigieron una rendición de cuentas como funcionario público. El expresidente se encuentra de viaje fuera del país y no se ha pronunciado al respecto.

El ministro de Gobierno, Carlos Romero, conminó a Carlos Mesa a formar su propio partido y dijo que es un claro candidato de los opositores y negó que exista algún tipo de coincidencia ideológica o política partidaria del MAS con la ex autoridad nacional.

“La única proximidad entre Evo Morales y el expresidente, y con otras exautoridades, es que participó en las acciones de Estado a la que fue invitado en la defensa de la demanda marítima, por lo demás, Carlos Mesa es un crítico del gobierno, no podría tener cercanía con el MAS porque tiene diferencias ideológicas de las que no va a retroceder, tiene una mentalidad conservadora, es su postura, así es un aspirante a la Presidencia del Estado, entonces que constituya su partido y que se presente por su cuenta”, dijo el ministro en rueda de prensa.

Ayer, a través de colaboradores del expresidente Mesa se conoció que este se encuentra de viaje y no se prevé su retorno sino hasta dentro de 15 días.
Un día como hoy, hace 14 años, a media tarde se conocía de la salida de Sánchez de Lozada de la residencia presidencial, en la zona de San Jorge, hacia el Colegio Militar de Ejército, donde lo esperaba un helicóptero que lo llevaría al aeropuerto; cerca de las 20:00 salía en un vuelo comercial rumbo a Santa Cruz, primero, y luego hacia Estados Unidos; a esa misma hora se reunía el Congreso de entonces para dar lectura a una carta de renuncia a la Presidencia y luego de admitirla, se procedía a la posesión de Carlos Mesa como nuevo presidente de la República.

Raúl García Linera, hermano del vicepresidente, afirmó, en un programa de televisión, que Carlos Mesa representa a los intereses de la política tradicional desplazada y que requiere recuperar espacios y por eso apoyan la proyección política que tiene.

Recordó que como en 2003 representaba a los intereses desplazados, hoy esos mismos actores quieren retornar acuñando y apoyando a la exautoridad de cara a una elección y que Evo Morales representa al mestizaje de la política boliviana y que se está volviendo a ese mismo escenario, aunque con otros actores.

Rendición de cuentas
Hoy, convertido en vocero de la demanda marítima, Mesa es conminado por la Cancillería a rendir cuentas de los recursos que le entregan cada mes para que cumpla esa misión internacional y las autoridades consideran como un paso burocrático.

“Nosotros cuando viajamos tenemos que presentar un informe del viaje, no solo de adónde fuimos, sino a qué fuimos a un determinado lugar, eso es absolutamente normal y lo hacen todos  los funcionarios y aunque el señor Carlos Mesa no es funcionario, la Cancillería ha explicado que tiene apoyo de funcionarios y él viaja para cumplir su misión y debe rendir cuentas de eso”, dijo la presidenta de la Cámara de Diputados, Gabriela Montaño.

Su par del Senado, José Alberto Gonzales, admitió que el trabajo de vocero que tiene Mesa no tiene discusión y que se reconoce ese trabajo, pero que el pedido del canciller se centra en los pasos burocráticos que debe cumplir cuando se tratan de recursos del Estado.
2003

Pero no solo fueron el recuerdo de hace 14 años y los informes de viajes, ayer, los oficialistas también aprovecharon para lanzar críticas a la exautoridad sobre su papel durante las jornadas de 2003 y el ministro de Gobierno le recordó que estuvo sentado al lado de Sánchez de Lozada, en la mesa de gabinete, y que fue su vicepresidente y por tanto estaba enterado de todo lo que pasaba en ese gobierno.

Asimismo, recordaron al exministro Carlos Sánchez Berzaín, quien dijo que tiene contactos con políticos locales y aprovechó para censurar a la actual administración tildándolo  de gobierno “castro-chavista”.

Para Romero, existe una clara vinculación entre la política opositora local y los dos prófugos de la justicia y dijo que hace un  año Sánchez Berzaín presentó un libro en EEUU (La dictadura del siglo XXI en Bolivia) y que ese texto tiene cinco lineamientos que algunos de los opositores aplicaron religiosamente en este tiempo y que son estigmatizar al gobierno como dictadura; calificar y vincular al gobierno con el narcotráfico; denunciar todo acto de corrupción y vincularlo a autoridades.

Pero los opositores, como los diputados Wilson Santamaría y el senador Edwin Rodríguez, afirmaron, por separado, que la persecución de varios dirigentes políticos y el encarcelamiento de otros denota claramente a un gobierno que persigue en plena democracia a críticos.
Rodríguez recordó que varios casos de narcotráfico tienen como cabecillas a exautoridades del propio gobierno, como el excomandante de la Policía René Sanabria, preso en EEUU; o el caso de Romer Gutiérrez, que fue asesor de las principales autoridades del MAS y que tiene fotos incluso con los dos primeros mandatarios, “entonces dónde está el invento”, cuestionó el jefe de bancada de UD.

Los reclamos

Pero las disputas políticas de oficialistas y opositores no es de relevancia para las víctimas de la denominada guerra del gas, que ocasionó más de 60 muertos y heridas a más de 400 personas, la mayoría vecinos de la ciudad de El Alto.

El dirigente de entonces, Roberto de la Cruz, señaló que ninguno de los puntos de la Agenda de Octubre fue cumplida por este gobierno y dijo que la nacionalización llevada por Evo Morales nunca recuperó los recursos naturales como plantearon.

Tampoco hubo ninguna industrialización y menos voluntad política para extraditar a los principales responsables de la masacre de 2003.
Para el dirigente Justino Quispe, que representa a las víctimas, lo más importante es que ellos fueron olvidados por el Estado, sin importar quién está en el Gobierno.

LAS DIFICULTADES DE LOS LUCHADORES

1.- Las víctimas protestan porque el Gobierno durante 11 años prometió de todo, pero no cumplió con nada y la mayoría de los heridos están falleciendo en el abandono y la pobreza extrema, sin asistencia.

2.- Raúl García Linera admitió que el Estado está en deuda con El Alto, que fueron los artífices de las luchas de octubre de 2003 y que hasta ahora no se ha hecho nada por esas personas.

3.- Un centro, convertido en museo, recopila en El Alto, las luchas de esos días, pero los heridos reclaman puestos de trabajo y prefieren ignorar los homenajes que rinden las autoridades en estas fechas.

4.- La asociación de víctimas de octubre solicitaron ayer, a través de una carta, audiencia con Evo Morales para explicarle la situación en la que viven.

Fuente: El Deber