Loteadores derriban árboles y hacen casas en un área municipal

Estas personas, según denuncias, causan incendios en el bosquecillo de Alto Vino Tinto, talan árboles y retiran los restos con un tractor e inician la construcción.

Precarias construcciones de ladrillo y cemento se erigen en lo alto del cerro, más arriba de la zona Alto Vino Tinto; un poderoso tractor mueve la tierra húmeda del lugar,  los troncos gruesos y talados de decenas de árboles quemados giran como si fueran piedras. Hay cientos de edificaciones de media agua  y sólo tres personas.
 Vecinos de Alto Vino Tinto denunciaron que son loteadores que se apropian del lugar.
“Es gente que no está produciendo incendios de manera casual  o accidental, sino a propósito para acabar con los árboles y empezar a lotear con esos predios”, aseguró también el alcalde de la urbe paceña, Luis Revilla, consultado al respecto.
El lugar referencial es en la parada del micro Q; un camino empinado de tierra y pocos árboles ocultan las edificaciones.
En la ladera se oye el murmullo  de un riachuelo, pero no se lo  logra ver por los promontorios de tierra removida. Decenas de eucaliptos o lo que queda de ellos cubren el riachuelo mezclados con tiernos eucaliptos tumbados.
La mayoría de las construcciones son de dos metros de ancho y alto, con una puerta y ventana cada una, no hay  vidrios ni cortinas. La tierra removida es húmeda, hay fierros de construcción, estuco y cemento. Un tractor amarillo mueve montones de tierra para aplanar el lugar;  de la tierra caen troncos quemados  y toda la vegetación del bosquecillo.
No hay perros ni gatos, sólo tres personas  que miran desde casi la cima. “¿De dónde vienen?, ¿cómo se llaman?, ¿a qué han venido?”, cuestionan. La respuesta es inmediata:  “Buscamos el lugar del incendio del miércoles”; dudan al contestar: “No he visto”, dice uno; “es al otro lado del cerro”, afirma otro; “más abajo es”, señala la tercera persona.
 Según las autoridades ediles y vecinos que habitan en  la zona  desde hace años, el área es de propiedad municipal. Aseguran que  los árboles fueron plantados por los vecinos y una ONG, incluso había guardias forestales; ahora  el sector sufre la invasión de  loteadores.
“El incendio fue voraz y consumió más de una hectárea. Hace años el bosque tenía resguardo  de los guardias forestales, pero en la actualidad inescrupulosos están talando los árboles”, denunció Janet, una vecina. “Ellos queman el bosquecillo de la integración de Vino Tinto a propósito para tumbar más rápido los árboles, los talan, los sacan y empiezan a lotear; está todo marcado”, denuncia doña Rosa.
Ledda, otra vecina, añade que los loteadores antes trabajaban de noche, talando árboles y se iban en la madrugada, pero ahora éstos lo hacen de día. “Son sin vergüenzas, se entran como si fuera su casa, no tienen miedo. ¿Cuántos árboles han matado?, ¡ya no vamos a tener oxígeno!”, protestó.
Había un cementerio clandestino por el sector del loteamiento, pero este camposanto fue trasladado casi a la cima del lugar, donde sólo ahora se ve un par de árboles.
Consultado sobre qué hará la Alcaldía frente a este caso de loteamiento, Revilla respondió: “Vamos a seguir haciendo lo que estamos haciendo en otras zonas,  protegiendo la propiedad publica, protegiendo los bosques y actuando de manera conjunta con la  Policía frente a los avasalladores que están en todas partes de la ciudad”.
En caso de que haya una apropiación de terreno edil, las normas de la comuna establecen las notificaciones de desalojo, luego el paso que sigue es la demolición.