“Hay intención de que el Código Penal sea instrumento político”

Albarracín dice que el nuevo Código Penal podría servir para reprimir políticamente a través de acciones penales contra líderes que resulten incómodos.

El rector de la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA), Waldo Albarracín, defensor de los derechos humanos, afirma que el nuevo proyecto del Código Penal que es analizado en el Legislativo, en vez de traer beneficios,  será un retroceso, dado  que delitos como la desaparición forzada y el proxenetismo estarían desapareciendo del nuevo Código Penal, para -en su lugar- incluir el desacato. Según él, la norma podrá ser utilizada como instrumento político cuando haya alguien que pueda resultar incómodo para el  partido de Gobierno.
¿Cómo ve la situación del proyecto de Ley del Código Penal?
El Legislativo está promoviendo la aprobación de un nuevo Código Penal. No está mal modernizar las normas pero lo que me preocupa es que en ese proceso de promoción de un nuevo instrumento político, un nuevo Código Penal, siempre tiene que ser para mejorar el código.
En la historia de Bolivia no hemos tenido muchos códigos penales. El primero viene desde el gobierno del Mariscal Andrés de Santa Cruz. El segundo Código Penal es el que se  redactó en la dictadura de Banzer, en los años 70. El Código Santa Cruz tenía una inspiración de Europa;  el Código Penal de Banzer, si bien actualiza muchas figuras delictivas, pero como viene de una dictadura, también crea algunas figuras delictivas en el código con una finalidad exclusiva de reprimir políticamente a quienes protesten contra la dictadura.
De allí nacen algunas figuras como la del desacato, que implicaba que si hablabas mal de una autoridad política, ibas directamente a la cárcel; también nace la figura de la instigación pública a delinquir, etc., o la de atribuirse la representación del pueblo.
Resulta que ahora en el proyecto que se está debatiendo, lo que yo he advertido es que no se ven cambios sustanciales cualitativos, pero lo que me preocupa es que estén desapareciendo unos 70 delitos. Me inquieta bastante que estén desapareciendo algunas figuras delictivas que costó incorporarlas como el caso de los delitos de desaparición forzada, que no había en ninguno de los dos códigos;  entonces los organismos de derechos humanos nos hemos movido hasta que se ha incorporado. Me preocupa que en el nuevo código haya desaparecido esa figura delictiva.
¿Qué temas le preocupan más?
¿Qué tal si mañana hacen desaparecer a una persona?, ¿que tal si hay un periodista inquieto que investiga y de pronto un día está saliendo de su casa, donde lo esperan cuatro corpulentos, se lo llevan, y nunca más se lo vuelve a ver, lo matan y desaparece el cuerpo?
Lo grave es que ese delito que ya existía ahora vuelva a desaparecer. Algo parecido con el delito de proxenetismo, y un problema  sobre todo de los países en Latinoamérica es especialmente el de la trata de personas y dentro de la figura genérica de la trata de personas, una de las grandes preocupaciones es la prostitución forzada.
El que más se beneficia aquí es el proxeneta, que es el que lucra con la otra persona, obligándola a prestar servicios sexuales. Ahora esa figura del proxenetismo también está desapareciendo en el Código Penal que piensan aprobar. Mientras están desapareciendo estos delitos que más bien condenaban este tipo de conducta, están apareciendo figuras muy preocupantes como esto de arrogarse una intención de criminalizar la protesta social, como una marcha o un reclamo público a presas como delincuente.
Pero el MAS dice que no se criminalizan  las protestas…
Allí se ve un problema de interpretación y cuando tienes un control absoluto sobre los fiscales y los jueces como está pasando hoy día,  va a ser una decisión del Gobierno, y lo que va a hacer el fiscal o el juez es ejecutar esa decisión política. Entonces, tiene que haber un mínimo de seguridad, de garantías. La inquietud es que la democracia no elimine lo fundamental que es el Estado de Derecho y la seguridad jurídica que deben tener las personas, y la garantía de que sus derechos constitucionales van a estar vigentes. Este nuevo código tiene que ser compatible con estos principios.
¿Qué cambio favorable se puede observar en el proyecto?
Cambio favorable no veo; es más, veo un retroceso. Hay una intención de tener al Código Penal como instrumento político que le sirva al partido de Gobierno en determinado momento, en momentos delicados de conflictividad social. Ese código puede servir para reprimir, no criminalmente, sino políticamente  a través de acciones penales contra personas o líderes que sean incómodos.
 Hoja de vida
  • Nacimiento  Waldo Albarracín nació el 20 de septiembre de 1962.
  • Estudios Albarracín es  licenciado en Derecho de la UMSA, con maestría en Derecho Constitucional.
  • Cargo  Actualmente ejerce como rector electo de la UMSA.

Fuente: Pagina Siete