Hallaron 78 proyectiles en domicilio de adolescente

De acuerdo con datos de la Fiscalía, durante el allanamiento al domicilio de Roger P., de 17 años, que asesinó a dos personas con el revólver de su abuelo, el sábado pasado en la ciudad de El Alto, se encontraron 78 proyectiles que según manifestó compraba en varios lugares de la feria 16 de Julio de esa ciudad.

Luego de ser detenido, el domingo por la madrugada, la Policía procedió al allanamiento del domicilio del principal implicado, donde se encontró 78 proyectiles calibre 22 que el adolescente pretendía dar uso con el arma que le pertenecía a su abuelo, que vive en Caranavi.

Si bien, oficialmente Roger P. se acogió al derecho al silencio, al momento de ser consultado por los investigadores, este manifestó que había adquirido los proyectiles de diferentes puntos de venta en El Alto y en la feria 16 de Julio de esa urbe.

ANTECEDENTE

El sábado pasado, en el barrio Mariscal Sucre, Sector “A” de la ciudad de El Alto, donde se celebraba el aniversario de la zona, Jhonatan Q. de 15 años, portando un aparato de electrochoques y Roger P. con el arma de fuego comenzaron a consumir bebidas alcohólicas desde las 18.00 horas junto a un grupo de amigos en la cancha de fútbol de la avenida Periférica de Villa Cooperativa, donde ambos comenzaron a provocar a transeúntes y vecinos del lugar.

Entre las 21.30 y las 23.30 Roger P., en compañía de Jhonatan Q., causaron la muerte con impactos de bala, de Sergio Ajahuana Mamani de 19 años y del cabo de policía Raúl Valerio Larico Conde de 29 años, además de dejar heridos a otras tres personas.

Fue durante el segundo asesinato que Roger P. fue capturado por la propia víctima, quien solo luego de reducirlo se percató que había recibido un impacto en el pecho y falleció por falta de auxilio 20 minutos en el mismo lugar.

ENTIERRO

Ayer, la familia de ambas víctimas procedió al entierro de sus seres queridos.

La madre de Sergio Ajahuana Mamani, anoticiada de la tragedia, llegó ayer por la mañana desde Brasil, solo horas después, en medio de pedidos de justicia, llantos y oraciones, debió enterrar al menor de sus seis hijos.

En el caso del cabo de Policía, el mismo había contraído matrimonio en febrero pasado y junto a su viuda deja en la orfandad a un niño de un año, a solo un mes de presentar el examen para ascender a sargento.