FELCC revisa miles de llamadas realizadas durante explosiones

La Policía pidió a las tres telefónicas la lista de los números utilizados cerca del lugar de las detonaciones. Una respondió con una lista de 2.000 teléfonos.

La fuerza anticrimen  revisa los números de miles de celulares  utilizados durante  las explosiones en la ciudad de Oruro y en inmediaciones del lugar de la tragedia. El propósito es agotar las alternativas para dar con el autor de estos crímenes.

“Tenemos 2.000 llamadas en una sola compañía, tenemos que identificar a los 2.000 propietarios de esos teléfonos celulares para ver si existe alguna conexión. Todas esas acciones requieren tiempo”, explicó ayer el director de la FELCC de La Paz, Jhonny Aguilera, quien está a la cabeza de la investigación sobre estos crímenes.

La primera explosión que dejó ocho muertos ocurrió el 10 de febrero cerca de las 18:45. La segunda dejó cuatro muertos y ocurrió el 13 de febrero casi a la misma hora.

La Policía revisó varias filmaciones y encontró a 413 mil personas que circularon por inmediaciones de las calles donde se suscitaron las detonaciones. Algunos de estos transeúntes ya fueron identificados y entrevistados para saber si vieron a algún sospechoso, pero no hubo ningún resultado positivo.

Ahora los investigadores esperan que la revisión de las miles de llamadas brinde  algún nuevo dato.

“No sabemos cuántas más nos lleguen. Esas 2.000 son sólo de una telefónica, llamadas que se hicieron minutos antes y después (de los hechos)”, acotó Aguilera.

La hipótesis que involucra como sospechosos a los familiares de las víctimas de la primera explosión se mantiene, pues llama la atención que los ocho muertos sean miembros de la misma familia. No se descartó que el móvil sea económico por lo que ya se hicieron requerimientos para determinar los bienes patrimoniales de los fallecidos.

También se cuenta con un perfil sobre el autor de estos asesinatos realizado por el Instituto de Investigaciones Técnico Científicas de la Universidad Policial (IITCUP). De acuerdo con este, la persona que instaló los explosivos sería un varón de entre 25 y 35 años, con bastantes conocimientos sobre el manejo de estos artefactos. “Hemos recibido (…) un perfil que nos permite establecer que este ciudadano no tiene respeto por la vida y se trata de un psicópata”, dijo Aguilera.

En el primer hecho tenía el claro propósito de asesinar al círculo familiar de una vendedora de chicharrones, en cuyo carrito se instaló la carga explosiva. En el segundo, las víctimas no fueron seleccionadas, sólo pasaban por allí.

Es posible incluso que el asesino no sea  el interesado directo de las muertes, sino que fuera contratado para provocarlas.

La Policía aún espera la colaboración de la población para resolver el caso. Quien pueda brindar algún dato importante sobre lo ocurrido este último Carnaval puede contactarse con los números 74422010,  110 o 120 . “Es la primera vez que el Estado boliviano enfrenta un hecho de estas características”, concluyó el jefe de la FELCC.

Fuente: Página Siete